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martes, 30 de julio de 2019

La bruja Bell, un ente asesino




Estados Unidos.-En Red River, Tennessee, Estados Unidos se ubica un sitio muy especial y aterrador la Granja Bell. Esta granja es conocida por ser el único caso documentado donde un fantasma logró matar a una persona. Esto sucedió entre 1817 y 1821, cuando la familia Bell vivió aterrorizada por el diabólico espíritu de una mujer.

La realidad es más escalofriante que la ficción. El mal irrumpió en escena, por sorpresa. La Bruja de Bell se manifestó por primera vez en un pequeño y tranquilo pueblo de Tennessee, Red River, en 1817. Eran tiempos de pureza, inocencia, virtud… y de terrores innombrables para una familia cuyos miembros serán recordados como las víctimas del maleficio más importante de la historia norteamericana.




Esta aterradora presencia apareció un día en la granja con ansias de sangre. Pero, ¿qué era? ¿La encarnación del mal? ¿Un fantasma? ¿Un espíritu? ¿Una bruja? ¿Un demonio?

La leyenda es lo único en lo que podemos basar nuestras hipótesis paranormal. 

Un día de caza cualquiera, John Bell, su hijo y un amigo, se adentraron en el bosque en busca de presas sin saber que en esta ocasión… las presas eran ellos. Una densa niebla cubrió el bosque como una manta. Una figura misteriosa se movía rápidamente entre los árboles, confundiendo a los atentos cazadores. De repente, una criatura amenazadora se materializó de la neblina y se lanzó violentamente contra John. Con el rifle cargado, éste disparó a la bestia pero la criatura se esfumó tan rápido como había aparecido.


La Granja Bell



Ese fatídico día, los extraños ruidos comenzaron a escucharse en casa de los Bell. Parecía que alguien estuviera arañando y golpeando las ventanas. El suelo de madera crujía bajo el peso de pisadas invisibles, como si alguien, o algo, estuviera moviéndose por la casa. 

Repentinamente, una terrorífica presencia apareció en el dormitorio de su hija, Betsy. Le arrebató las mantas y susurró su nombre con una voz que erizó todos y cada uno de los pelos del cuerpo de la joven. Al principio, la familia intentó convencerse de que estos miedos eran causados por pesadillas terroríficas. Pero ese no era más que el principio. El maleficio creció más allá de cualquier explicación lógica y razonable.

Una noche los padres de la joven, subieron corriendo las escaleras y se encontraron a Betsy luchando por su vida mientras era arrastrada violentamente por el suelo por un ser invisible con una fuerza sobrehumana, que le arrancaba el pelo del cuero cabelludo. Suspendida en el aire, Betsy fue abofeteada, golpeada y maltratada, mientras su madre, su padre y sus amigos observaban con horror lo que ocurría, sin poder detener la paliza.



Las noticias del maleficio se difundieron, hasta que un conocido de la familia, y futuro Presidente de EEUU, el General Andrew Jackson, oyó hablar de los espantosos hechos que ocurrían en casa de los Bell. Acompañado por un equipo de hombres de confianza, Jackson llegó a casa de los Bell para conocer personalmente al ente impuro. Y el ente dio la talla, agrediendo violentamente a Jackson y a sus hombres hasta que se marcharon presas del terror.


Este espeluznante ser atacó a la familia cada noche durante cuatro años. El fenómeno combinaba respiraciones, susurros, crujidos y gritos que iban en aumento hasta convertirse en ataques dignos de la peor pesadilla. Se presentaba repentinamente, los asustaba, los torturaba y luego desaparecía. Hasta la noche siguiente. Con cada brutal ataque, el ente se hacía más fuerte. Al final, les hablaba, se burlaba de ellos y les increpaba. Desesperados por saber quién era o cuál era el origen de estos maliciosos ensañamientos, buscaron la ayuda del residente más culto del pueblo, su amigo Richard Powell.



Toda explicación lógica apuntaba a la vecina de los Bell, Kate Batts, una mujer excéntrica, que la mayoría del pueblo consideraba una bruja. John Bell y Kate Batts eran más que vecinos. Fueron socios, aunque el negocio de tierras en el que se asociaron salió mal, y Kate se quedó con la sensación de haber sido traicionada y engañada.


John Bell y Kate Batts eran vecinos



Delante de mucha gente, Kate maldijo no sólo a John, sino a toda su familia, que entonces vivía feliz y gozaba de buena salud, incluyendo a su hija Betsy. Las agresiones se intensificaron. La joven Betsy sufría ataques constantemente mientras dormía, era golpeada, arrastrada y atacada. La familia Bell se encontraba impotente, sin poder librar a su hija de este ser ineludible. Su rendimiento escolar empeoró. Comenzó a ver visiones… Cuando todo acabó, nunca volvió a ser la de antes.

Los ataques eran cada vez más virulentos y empezaron a afectar psicológicamente a John Bell. En un terrible acto de venganza final, el ente asesinó maliciosamente a John utilizando una toxina venenosa.

A pesar de haber logrado matar al patriarca, el terrorífico ente no había acabado con la familia Bell. Juró volver siete años más tarde, y así lo hizo, con ganas. Tras esta aterrorizante visita, la bruja de Bell prometió volver una vez más, 135 años más tarde…

No sólo volvió, sino que esta vez no se marchó. Muchos de los que se acercan a visitar el hogar de los Bell aseguran vivir experiencias escalofriantes y ofrecen pruebas fotográficas de su interacción con el ente.


lunes, 24 de octubre de 2016

La espeluznante leyenda del "Huay Chivo"

Saludos a todos los lectores que nos leen.

Una de las leyendas más conocidas de la región que comprende la Península de Yucatán es la del "Huay Chivo", que narra la historia de un viejo hechicero con la habilidad de transformarse en un aterrador ente, mitad hombre, mitad chivo, después de haber vendido su alma al 'Kisín', expresión maya para referirse al diablo, así lo señalan las fuentes de los antiguos habitantes de los estados de Yucatán, Quintana Roo y Campeche.

La historia del Huay Chivo en la Península de Yucatán es muy similar a la de los Nahuales en Centroamérica y del centro de México, pues se trata también de personas que toman la forma de diversos animales a partir de un ritual de ofrecimiento. 


En los poblados del interior del estado es común escuchar diversas anécdotas sobre encuentros con esta entidad, se dice que si una persona se cruza en el mismo camino que él, debe desviar la mirada, de esta forma sentirá solamente un frío intenso y un mal olor, pero si lo mira, a las pocas horas presentará fiebres y malestares producto de “un mal aire”(el cual sólo se puede curar con las oraciones de un X´men o curandero) 

Se dice que el Huay Chivo se alimenta de las gallinas y el ganado de los pobladores y que habita en los más recónditos y oscuros lugares, como en los bosques y montes. Existe una muy conocida frase que advierte a todo caminante nocturno cuidarse de ser amante de la oscuridad, pues de tener contacto con él su maldad se dejará caer en su espíritu y en su descendencia. 


Para que un brujo pueda obtener la habilidad de transformarse es necesario que realice un rito oscuro, en el que ofrezca precisamente un chivo, después de una serie de procedimientos, el brujo se convierte en mitad hombre, mitad animal, con esta forma sale a asustar y matar animales.

La siguiente es una de muchas de esas leyendas que los ancianos cuentan algunas veces por las noches no sin antes persignarse...

Cuenta la leyenda, que en un pueblo existía un niño que desde muy pequeño tenia el don de conocer todas las propiedades de las plantas, y con sus poderes, podía curar a las personas. Pero su conocimiento era gracias al maligno.

Al crecer, se convirtió en el brujo del pueblo, pero un día se enamoró de una muchacha del pueblo, ella no le hacía caso, pues tenía miedo de él. La joven, vivía con sus padres y ayudaba a cuidar a sus chivos, con los que era muy feliz, pues jugaba y de divertía con ellos.



El brujo desesperado y loco de amor por ella, cuando se dio cuenta que era inútil, que no quería nada con él, hizo conjuros y pacto con el diablo, éste le pidió su alma a cambio de que cuando piense en la joven, se convertiría en una cabra para estar cerca de su amada.

Ese día recibió la visita del maligno en forma de un pájaro grande quién en lengua maya le preguntó que estaba enterado de qué era lo que más deseaba. 

En ese momento el brujo le asintió con la cabeza. El maligno le ofreció una pomada mágica que contenía en un frasco la cual debía de untarse sólo en los días martes o viernes en la medianoche. Para que pudiera funcionar dicha pomada debía de sacrificar un chivo e invocar el nombre del maligno durante la última luna llena del mes. Así lo hizo el joven una noche para que pudiera funcionar y convertirse en animal para ir a visitar a su joven amada. Realizó el ritual que le habían indicado esperando su oportunidad de convertirse en cabra.



El maligno lo convirtió pero en una bestia, las piernas de humanos y la otra mitad de chivo, esa atemorizante criatura en la cual estaba convertido en lugar de pasar desapercibido fue señalado poco a poco en su pueblo natal, de tener pacto con el diablo por las noches, de atacar a la gente que se cruzara en su camino, de que los pobladores le temieran, de que su joven amada huyera junto con su familia a otros lugares, finalmente la gente incendió su casa y el brujo escapó rumbo a las densas selvas del Mayab para no verlo nunca más en forma humana... 

Se cuenta que desde hace muchos años, todavía en las noches sale el Huay Chivo a buscar a su amada., aún se le puede ver en algunos pueblos lejanos de la Península.